
"De lo poco que hablamos queda lo que no se dijo La voz es lo primero que se borra" Luis Chaves Fragmento de Música nocturna recordada a la mañana
La única certeza que tenemos en la vida, por duro que suene, es que un día nos vamos a morir. Estas cuestiones así de drásticas y secas aparecen de manera concreta o visible cuando perdemos a alguien que amamos y no importa si esto fue algo que sabíamos que pasaría de un momento a otro o algo totalmente inesperado: siempre duele.
La semana pasada fue mi papá el que se despidió de este mundo, luego de atravesar una demencia o mejor dicho, de que la demencia lo atravesara a él como una espada. Esa enfermedad le robó los recuerdos, lo hizo dudar de quién fue y hasta a quienes amó. La partida del viejo reavivó el duelo por mi mamá que en marzo del 2022 siento que tiró la toalla luego de que el maldito cáncer, que había quedado en la lona por un tiempo, volvió a hacerse presente y en ese momento con toda su furia. Es probable que mi papá también se haya desmejorado con la pérdida de la mujer que estuvo con él por 56 años, aunque en muchos encuentros me dijo que no se acordaba de ella 💔
Unos días después de la muerte de mi papá, buscando otra cosa, encontré esta foto que nos sacamos en enero del 2017 en una parrillita donde íbamos bastante y que me recordó los tiempos en que salíamos los tres, en una especie de ritual que compartimos durante mucho tiempo. En esa foto nada ni nadie hubiera podido anticipar los años de enfermedades que vinieron después. En la foto parecen eternos, irrompibles.
Hay una serie de preguntas retóricas que no puedo dejar de hacerme y es cómo y cuándo pasó todo lo que pasó. Siento que si no pongo en palabras estas preguntas, que de antemano sé que no tienen respuestas, este dolor me quedará atravesado, doliendo más de lo debido y es por eso que yo, que no entiendo de poemas, elegí un formato de poesía (si se me permite) o mejor dicho de lista, de enumeración (creo que esto es más adecuado) que me permita expresar la tristeza, para poco a poco poder volver a alguna normalidad, para avanzar con otras cosas que me gustaría escribir… aunque tampoco esto es garantía de que podré seguir adelante en lo inmediato…
¿En qué momento pasó todo? ¿En qué momento los viejos empezaron a retirarse del mundo? ¿En qué momento la fragilidad y el caos se hicieron presentes en sus vidas? ¿En qué momento las salidas rituales se convirtieron en visitas médicas? ¿En qué momento el viejo dejó de hacer asados y de manejar su auto? ¿En qué momento la vieja dejó de hacer los ravioles caseros que llenaban la panza pero especialmente el corazón? ¿En qué momento llegó una pandemia que no nos permitió abrazarnos por un año y medio? ¿En qué momento pensé que un milagro podía ocurrir para ambos? ¿En qué momento me deshice del pensamiento mágico y empecé a darme cuenta de que las cosas no iban bien? ¿En qué momento el viejo no paró de repetir cien veces lo mismo, sin darse cuenta que lo hacía? ¿En qué momento la vieja tiró la toalla y todo empezó a darle lo mismo? ¿En qué momento desapareció la imagen de los irrompibles de la foto? ¿En qué momento caí en la cuenta de que no iban a ser eternos? ¿En qué momento mi papá se perdió en uno de esos laberintos de la mente sin encontrar la salida? ¿En qué momento empecé a olvidarme de la voz de mi mamá pero no tengo valor para escuchar alguno de sus mensajes de WhatsApp? ¿En qué momento los viejos dejaron de ser mis súper héroes para convertirse en dos seres humanos tan vulnerables? ¿En qué momento volví a creer, como ellos me dijeron cuando era chica, que las personas que se morían se iban al cielo? ¿En qué momento pasó todo lo que pasó?






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